Me platicó mi hermana un diálogo con su hijo que me cayó en gracia, así que le pedí permiso para robármelo y colocarlo en este blog. Un ejemplo más de lo maravillosos que son los niños y de su forma literal de pensar.
Se levantaba mi sobrino hoy por la mañana (primero de noviembre) y, tras abrir los ojos, comienza a gritar:
—¡Mamá!, ¡mamá! ¿Ya es Navidad?
—No hijo, todavía no —dijo ella, sorprendida por la pregunta.
—¡Ah! —respondió un muy desilusionado chiquillo— Es que me dijiste que era después de Halloween.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario