Decidimos meter al Migue y al Rafa a clases de natación. En parte para que hagan algo de ejercicio y en parte porque consideramos que es un seguro de vida. Hoy fue a su primera clase, y le pregunté:
—Migue, ¿cómo te fue?
—La miss me prestó un Aironman —dijo, haciendo alusión al juguete que le dio la instructora (que, por cierto, era Flash) para entretenerlo en lo que le tocaba turno a sus compañeros de clase.
—Oye, ¿y sabes cómo se llama tu miss?
—No.
—¿No le preguntaste su nombre?
—No —dijo extrañado, como si fuera inconcebible.
—¿Y por qué no?
—Pues porque no se trata de preguntar.
—¿No?
—No, papá. ¡Se trata de nadar!
Cabe mencionar que la maestra se llama Miriam.

1 comentario:
tiene toda la razón,,, ni más, ni menos!
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