En las luchas libres de parejas, normalmente un luchador está en el ring mientras el otro espera pacientemente a que le den el relevo (con una palmada en la mano) para poder entrar a la acción. La vida de padre no es muy distinta.
Tuve un día cansado y estresante. Llevamos a los niños a visitar a mis suegros y, cuando ya nos íbamos, el Migue se soltó haciendo un berrinche porque no se quería ir. Total que media hora después ya lo estábamos subiendo al auto —llorando, por supuesto— y nos encaminamos a la casa. Se le notaba el cansancio y estaba llore y llore y llore y llore... hasta que me sacó de quicio. Traté de ser lo más paciente que pude, pero mi conscienciómetro tiene un límite, así que hubo un punto en el que me cansé. «No quiero ir a la casa», «mañana no quiero ir a la escuela», «quiero ir con los abuelos». Pretexto tras pretexto y tragedia tras tragedia no le permitían dejar el llanto ni diez segundos. Yo, hasta la madre. Al final le solté un insulto: «¡Miguel ya me hartaste!» del cual me arrepentí inmediatamente. «Ya no te quiero», «no vas a ser mi papá», «ya te gastaste» (sí, gastaste=hartaste según su léxico), «¿por qué te gasté?», «quería abrazarte, pero ya no porque me regañaste»... Llegamos a la casa y yo estaba fúrico, con unas ganas impresionantes de encerrarlo en algún lado y dejar de escuchar el escándalo. Y fue entonces cuando me relevaron en el ring: «Vente Migue. Papá está cansado. Vamos a llevarte a dormir».
Gaby lo subió, lo ayudó a cambiarse y lo acostó. Miguel tardó cerca de dos minutos en quedarse profundamente dormido. No se lo dije, pero le agradecí infinitamente el relevo. Hay situaciones que, simplemente, nos rebasan en determinado momento. Parte del trabajo de ser padres conscientes es evitar que en esos casos salga nuestro lado animal a relucir; y tener una pareja en la lucha sirve en demasía. Muchas gracias Gordita. Esta entrada está dedicada a ti.

1 comentario:
Arturín, también te agradezco toda tu apoyo como papá y esposo. Y efectivamente somos un equipo. Te amo y seguimos en este camino para convertirnos en padres conscientes. :)
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