Ambos niños están sentados en sus sillas especiales para el auto. El carro está en movimiento y les puse sus cinturones de seguridad antes de iniciar la marcha. Rafael es un escapista asombroso y continuamente está sacando los brazos por debajo de los tirantes de la silla, para quedar sujeto únicamente por el cinto que le amarra la cintura.
—Papá, el Rafa piensa sacar las manos.
—¿Y cómo sabes qué está pensando? —lo interrogué, francamente divertido por la curiosa selección de palabras.
—¿Verdad Rafa? —le preguntó a su hermano.
—Sí, Guigue —contesta el otro, sin hacerle caso.
—¿Ya ves papá? Lo sé porque me dijo.

1 comentario:
jajajajaja
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